Afluenza



Actualmente se estudia un fenómeno muy interesante llamado Afluenza, término que hace referencia  a la combinación en inglés de influenza (gripe) y affluence (afluencia, riqueza). Este “Síndrome” se caracteriza por no respetar límites debido a factores de crianza y rasgos narcisista, les dejo el link para que puedan profundizar AQUI


Probablemente no todos tengamos el dinero para ser considerados  millonarios o ricos (10% de la población), y aún más probable, es que el 90% de quienes lean esto sean pobres en mayor o menor medida (90%de la población). Sin embargo, las sociedades capitalistas nos fuerzan a querer ser ricos, y en aquel intento cometemos errores estúpidos, que perjudican a nuestros hijos, ¿que motiva a un padre para regalar una consola de video juegos, Tv, celulares, computadores, etc.  a un niño de 5 o 10 años? Es fácil, queremos darle lo mejor a nuestros hijos, claro que en el proceso mal interpretamos “lo mejor para nuestros hijos”, solo queremos que nuestros hijos tengan las mismas cosas de la gente rica, pero a un costo aun mayor, padres trabajando 12 horas diarias, niños criándose solos, ambientes familiares estresados, poca y mala comunicación, entre muchos otros costos y finalmente lo único que hacemos es criar a un niño con Afluenza, pero ese término es para niños ricos, para los niños pobres se llama “oposicionista desafiante” ,” trastornos del comportamiento”, etc..

Saludos

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Madre Guardiana de la puerta



Hace un año aproximadamente me separé, con ello me tuve que alejar de mi hija, y nuestra relación se vio reducía a 6 horas a la semana y fin de semana por medio, sin embargo la madre de mi hija comenzó a
mandar mensajes casi a diario con malos tratos, solicitudes ilógicas y manipulación de la niña… en resumen, la relación con mi hija dependía totalmente del ánimo de su madre, me explico, si la madre andaba de buen ánimo, me dejaba hablar por teléfono y respetaba los días de visita; si la madre andaba de mal ánimo, me impedía saludarla por teléfono y me obstaculizaba verla, prohibiéndome el ingreso al hogar, ofreciendo a la niña un panorama más entretenido para que no saliera conmigo y agresiones físicas, entre otras cosas.

Durante un año me mantuve estoico en  esa dinámica, hasta que no dio para más. Pese a que soy un tipo calmo y controlado, en más de una ocasión me enfrente a la disyuntiva de cometer un delito o alejarme, obviamente decidí alejarme, pero luego de aquel año decidí alejarme por salud mental.
En la actualidad, desgraciadamente, no puedo hablar con mi hija por teléfono, la veo algunos días de los que me corresponden, y solo espero que crezca para que tome sus propias decisiones y no sea víctima de las disposiciones de terceros.

esto me hace mucho eco, con el texto "madre guardiana de la puerta"

¿Alguien más pasa por esta situación?

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La peor escena del mundo...

En el proceso judicial cuando un magistrado determina que un menor de edad debe ser alejado de su familia por representar un riesgo grave a la vida del niño, se produce la institucionalización. Esta última, es la intervención más dificil  de realizar para mi, la cual consiste en alejar a un niño de su grupo familiar mediante la fuerza policial y posteriormente localizarlo en un hogar de menores.

Al realizar aquella intervención me efrento a un momento de mucha angustia, por una parte veo un niño gritando por estar con sus padres mientras es contenido por la policia, quien de manera inmediata debe abandonar sus juguetes, amigos, familia y todo aquello que conocia para irse a un hogar de menores…. Y por otra parte veo a unos padres desesperados por no separarse de sus hijos, mientras la policia los reduce necesariamente… Gritos, lagrimas, golpes, amenazas, etc.  Aquella escena es todo lo que quisiera ver jamás.


Desafortunadamente, cuando un niño se encuentra en riesgo vital, alguien debe defenderlo y estar presente para salvar la vida de ese pequeño… en ese momento un trabajador social puede cambiar la vida de un niño, y convertirse en un super heroe.

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Sindrome de Alienación Parental

El síndrome de alienación parental (SAP) es un trastorno que se presenta en la niñez y que surge casi exclusivamente en el contexto de una separación. Su manifestación primaria es una campaña de denigración de un progenitor anteriormente querido por el niño, a la que se agregan elementos negativos para que el niño lo rechace. 

te invito a leer el articulo completo para su mejor concepción


Articulo completo Scielo Sindrome Alienacion Parental

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Pendientes/ Aros: forma de validacion de la Violencia de Género

Hoy llegó una mujer con su hija al centro de salud donde trabajo, solicitando que la enfermera le pusiera pendientes a su hija recién nacida. Yo le pregunto ¿Por qué le quiere poner aros a su hija? Y la madre responde, “porque es niñita”, a lo cual respondí, "pero con aros o sin ellos su hija continuara siendo niña", pero la madre responde que “con aros las niñas se ven más femeninas y coquetas, o si no parecen niños”, no quise seguir la discusión.


Al analizar la situación me apena ver que por el solo hecho de ser mujer deban perforar sus orejas, acción sustentada por una cultura machista, validando los estereotipos de feminidad.

Estimados, lo que aquí se refleja es Violencia de género, por el solo hecho de nacer mujer deben perforarte las orejas sin ninguna otra razón más que ser mujer... 

¿tu qué piensan?

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Negligencia Parental

Eliana Basoalto Rodriguez y Paulina Díaz Moreno
Profesionales de apoyo Unidad de Protección de Derechos a la Primera Infancia
Fundación Integra

“No es fácil ser padre”, “Nadie nos enseña a ser mamá o papá”, “Esto de ser mamá o papá es una tarea muy demandante”. Estas son frases que habitualmente escuchamos de otros o repetimos nosotros mismos cuando como padres o madres nos damos cuenta que hemos cometido un error con nuestros hijos e hijas.
Algunos de estos “errores” son subsanables y remediables en el corto plazo, sin embargo, algunas de nuestras acciones pueden generar una grave trasgresión de los derechos de las niñas y los niños y afectar de manera negativa y permanente su normal desarrollo. Asimismo, los contextos de pobreza y de privación en la que viven muchas familias, se pueden convertir en un escenario favorecedor para la vulneración de derechos y para la realización de acciones que nos lleven a la NEGLIGENCIA  como padres y madres.
Para tener claridad en lo planteado, entenderemos la NEGLIGENCIA, como el abandono, la apatía, el desgano o la indolencia que a veces nos lleva a descuidar el bienestar y el bien superior del niño y la niña.
La NEGLIGENCIA PARENTAL, es un tipo de maltrato infantil, ejercida por los padres y/o adultos responsables, sostenida en el tiempo que priva a los niños y las niñas del cuidado, protección y afecto que deben recibir de los adultos responsables que le rodean para un óptimo desarrollo integral.
Estas conductas mencionadas suelen darse por diversos motivos personales, sociales, familiares y /o comunitarios y en su mayoría pueden trabajarse con apoyo de especialistas y con la integración y participación de los padres y madres u otros adultos referentes del niño y la niña, en instituciones y organizaciones de la comunidad como el jardín infantil y /o sala cuna.
En estas instituciones, es factible conocer, aprender y desarrollar competencias parentales y estimular las condiciones y las características del APEGO, condición fundamental para el buen trato con nuestros hijos e hijas, a través de la participación en talleres, entrevistas con profesionales, materiales de apoyo, visitas domiciliarias y un sinfín de estrategias posibles de implementar.
EL APEGO.
El apego es un vínculo emocional que desarrolla el bebé con sus padres o cuidadores y que le brinda seguridad emocional para su óptimo desarrollo.
Esta seguridad emocional significa para el niño y la niña, ser aceptado y protegido incondicionalmente, pero que para desarrollarse es fundamental la presencia y  proximidad física de la madre y/o el padre u otro adulto significativo.
Sin embargo por distintos motivos no todos los adultos desarrollan el apego y si lo hacen el tipo de relación que establecen no necesariamente constituye un apego seguro, sino que puede ser un apego más bien ansioso o desorganizado.
Cuando estamos frente a un adulto que se relaciona con un niño o niña de alguna de estas dos últimas formas, existe la posibilidad de que la forma de relacionarse con el bebé les lleve a vincularse de manera negligente, descuidando las necesidades básicas de alimentación, higiene, sueño y afecto.
Así, la negligencia parental puede causar serios daños a la salud física y emocional del niño y la niña y puede en ocasiones terminar con hechos trágicos para la vida de los mismos.
Algunas de sus graves implicancias pueden ser estados nutricionales inadecuados por déficit o por exceso, generando graves problemas de salud que afectarán su adecuado desarrollo.
Accidentes graves como quemaduras, caídas desde altura, amputaciones de dedos, etc. producidas por descuido o abandono de los padres hacia sus hijos e hijas, entendiendo que existen accidentes que suceden por descuidos involuntarios y ocasionales que si bien son responsabilidad del adulto no se deben a conductas negligentes.
Consecuencias derivadas de la no atención oportuna en caso de enfermedades como bronquitis, otitis, diarreas, etc. que finalmente obligan a la hospitalización del niño o la niña por periodos prolongados con el evidente costo que esto significa desde todos los ámbitos.
Toda acción negligente, tiene una consecuencia además en lo social y afectivo; niños y niñas con baja autoestima, problemas de adaptación al medio social, dificultades en el cumplimiento de normas y reglas, problemas para la adquisición de hábitos, etc. y en el desarrollo cognitivo con serios problemas en el aprendizaje que lo dejan en clara desventaja frente a otros niños y niñas de su edad.
COMPETENCIAS PARENTALES.
Las competencias parentales forman parte de lo que los expertos han llamado parentalidad social, condición de continuidad de la parentalidad biológica y que dice relación con que niños y niñas son cuidados, criados y protegidos por quienes los procrearon.
La mayoría de las madres y los padres pueden asumir el cuidado, educación y protección de sus hijos/as, sin embargo hay otros que no poseen, ni han desarrollado las competencias para una práctica parental acorde a las necesidades de niños y niñas.
Las causas de estas incompetencias pueden tener su origen en historias familiares, personales y sociales y que en la mayoría de los casos se relacionan con historias anteriores de maltrato, abandono, exclusión social, protección inadecuada o inexistente, pérdidas o rupturas en la infancia de estos padres y madres u otros adultos con dificultades para el ejercicio de la parentalidad.
Las competencias parentales están determinadas por  un origen biológico, pero son moldeables por experiencias vitales e influenciadas por la cultura y los contextos sociales.
De acuerdo al modelo de  Barudy y Dantagnan (2005) las competencias parentales son:
  1. EMPATIA: Es la capacidad de los adultos responsables de percibir y comprender las necesidades de los niños y las niñas, a través de sus expresiones emocionales y gestuales para responder de manera oportuna a sus requerimientos.
  2. REDES: Es la oportunidad que tienen los padres y madres para pedir, recibir y ofrecer ayuda a sus redes familiares y sociales, lo que incluye a instituciones formales de la comunidad y a profesionales de la salud y de la educación.
  3. MODELOS DE CRIANZA: Es poder reconocer las  necesidades de cuidado y protección de los hijos e hijas y responder a ellas de manera práctica a través de pautas de crianza, favoreciendo su desarrollo.
  4. APEGO: Son los recursos emocionales y cognitivos que tiene las madres y los padres para vincularse con sus hijos e hijas.
Tanto el desarrollo del apego como la práctica de las competencias parentales pueden contribuir a la crianza, protección y adecuado desarrollo de los niños y niñas y evitar situaciones de negligencia parentales que redundarán en un mal trato y vulneración de derechos.
Los profesionales y técnicos del área de la educación y de la salud, tenemos la obligación, como adultos significativos de la comunidad de implementar, ejecutar y evaluar estrategias para apoyar a los padres, madres y otros familiares o adultos significativos para los niños, niñas y adolescentes y poder influir positivamente en estos adultos que se encuentran en condiciones de incapacidad de ejercer su parentalidad de manera adecuada.

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Victimización secundaria


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